domingo, 28 de octubre de 2012

Sueños Lúcidos

¿Acaso no es realmente emocionante cuando te das cuenta de que estás soñando?
La mayoría de las personas, al menos una vez en su vida, han tenido un sueño lúcido, que es darse cuenta de que te encuentras dentro de un sueño. Algunos, tienen la aburrida ocurrencia de que si saben que están soñando es mejor despertar. Entonces ahí se encuentran ellos parpadeando en medio de la nada, una infinidad de veces, hasta que despiertan.
Otros, simplemente recorren el sueño mientras saben que nada es real. Es divertido tener esa clase de información adicional, uno incluso llega a pensar en cosas que puedan estar sucediendo en ese mismo instante en la vida real. Si será de día, si será de noche, que gestos hago mientras duermo, etc. Al menos eso me he preguntado yo.
Pero hay gente más especial, jeje, me incluyo. Hay gente que cuando se da cuenta de que está soñando, es capaz de controlar el sueño a su antojo. Yo no soy tan avanzada en ese sentido, pero hay gente que puede controlar de cabo a rabo su sueño, desde el color de las cosas, hasta las personas que aparecen en ellas.
Yo comencé con la etapa de los aburridos. Era pequeña y en ese entonces las pesadillas no eran emocionantes, sino que me daban miedo, así que cuando descubrí por primera vez que estaba soñando, lo primero que se me ocurrió fue volver a la seguridad de la conciencia y pestañando en medio de un laverinto oscuro, logré despertar.
Después de eso, pase a la segunda etapa, donde me daba cuenta del sueño, pero me daba igual despertar o no. Era aburrido, así que comencé a averiguar sobre eso en internet y decidí hacer una lista de cosas para hacer en el sueño.
Cuando volví a tener un sueño lúcido despues de eso, todas las cosas que había planeado hacer, se me enredaron en la cabeza y me volví loca. Comencé a correr por todos lados. Logré cambiar el color del pelo de mi tía a Rojo intenso, logré hacer un tornado en el horizone, pero lo d etuve de inmediato porque me daba miedo que se acercara. Comencé a elevar las piedras del suelo, era fantástico.
Me volví una onironauta. Cada vez que tenía un sueño lúcido, me volvía loca y controlaba las cosas a mi antojo. Pero lo que más me frustraba, era no poder hacer aparecer o desaparecer a las personas. Era como si ellas se controlaran a si mismas.
Solo una vez, logré esfumar en el aire a mi padre, que intentaba atraparme por las calles de una ciudad. Me sentí poderosa. Es que no quería tenerlo en mi sueño, a veces da un poco de verguenza tenerlos vigilandote hasta cuando estás soñando.
Una vez, mi propia cabeza, me jugó una broma. Me sentí realmente estafada con eso, porque yo me encontraba en el patio del colegio, mostrandoles mis poderes de telekinesia a mis compañeros, y llegue a pensar que todo se trataba de un sueño. ¿Como iba a poder mover las cosas con la mente? Tenía que ser un sueño. Tomé a mi amiga del brazo, y le pedí que me pellizcara.
Cuando lo hiso, no desperté, y realmente me creí el cuento de que tenía habilidades paranormales. Así que entonces descubrí que pellizcarte para saber si estás soñando, no sirve de nada. Yo solo tengo tres formas de darme cuenta que estoy soñando.
Primero. Cuando comienzo a caminar sin pisar el suelo, como levitando.
Segundo. Cuando comienzo a recoger monedas del suelo, que no terminan de acabarse nunca.
Tercero. Esta es la manera fortuita. Simplemente me doy cuenta y trato de probarlo con mi primera técnica.
Ultimamente me he dado cuenta de que se está volviendo completamente aburrido volverme loca durante mis sueños lúcidos. Quizá tenga que buscar algo más interesante que hacer. Quizá hablar con la gente del sueño... aunque ellos son muy raros cuando me doy cuenta de que es un sueño. Quizá volar por un lugar hermoso no estaría mal. Es dificil decidir.

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