Casi todas las drogas actúan sobre el cerebro y alteran el comportamiento o estado de ánimo, estimulando o inhibiendo la actividad de sistemas de neurotransmisión. Con este trabajo, pretendemos investigar sobre los efectos que tiene la mariguana en nuestro organismo…
MARIHUANA: Afecta la coordinación, trastorna la percepción de la profundidad y el sentido del tiempo; altera la memoria de corto plazo (probablemente reduciendo la concentración de Acetilcolina en el hipocampo); inflama los ojos; causa vasodilatación periférica. Produce euforia dilataciones sensoriales y alucinaciones.
Los canabinoides de la marihuana reaccionan con los canabinoides de las neuronas, en la sinapsis paquetes procedentes de la marihuana reaccionan con los receptores de las neuronas dando lugar a todas las maravillosas sensaciones consecuentes.
La marihuana contiene una sustancia llamada delta -9- tetrahidrocannabinol que es capaz de estimular un receptor de unos de estos mensajeros químicos llamado “anandamida”. Esta molécula opera y cumple funciones relacionadas a la memoria, percepción y comprensión de la realidad.
No es verdad que el cannabis destruya las neuronas sino que, el de origen vegetal, cambia la “configuración” de las herramientas psíquicas activando unas funciones más que otras.
El cannabis es la droga más consumida del mundo. Para los científicos, el cannabis se ha convertido en una herramienta de exploración del cerebro, un utensilio tan inesperado como apreciado.
Originario de las montañas indias y chinas del Himalaya el cannabis se ha utilizado desde hace mucho tiempo en las ceremonias rituales por sus virtudes terapéuticas. Marruecos es el primer productor mundial con 2300 toneladas anuales. El cannabis se fuma bajo la forma de hojas secas, llamada marihuana, hierba o grifa, o bien en forma de resina o hachís y el kief, un polvo del polen, que se extrae golpeando la planta, una técnica tradicional en Marruecos.
Con más de 160 millones de consumidores, es la droga ilegal más extendida en el mundo. Sin embargo, el estudio del cannabis, ha permitido a científicos, descubrir un sistema esencial en el funcionamiento del cerebro. Un sistema del que nadie sabía de su existencia hace unos años.
Sin las ratas y los ratones jamás habríamos podido estudiar los efectos de las drogas. Comparten un gran número de sus genes con nosotros y las drogas desencadenan las mismas tempestades en sus cerebros. De hecho, la humanidad entera, tiene una deuda moral con estos pequeños animales.
Podemos drogar a las ratas, manipular sus genes e incluso diseccionarlas. Es la triste, pero la necesaria labor diaria de los laboratorios que comparan el estado de las ratas drogadas o genéticamente alteradas con las ratas controladas o normales.
Como todas las drogas, el cannabis, visto al microscopio electrónico actúa atacando el sistema de comunicación del cerebro. Pues nuestro cerebro se pasa la mayor parte del tiempo “hablando consigo mismo”. Su buen funcionamiento se basa en el dialogo incesante entre nuestras cien millones de células nerviosas, las neuronas.
Para hacer circular la información, las neuronas envían mensajeros químicos denominados neurotransmisores. Bien sea el dolor, el placer o el ritmo en el intercambio de información, los neurotransmisores regulan un equilibrio sutil y complejo del que depende el conjunto de las funciones de nuestro organismo. Entre cada neurona existe un pequeño espacio en el que reina una intensa actividad. Es aquí en la sinapsis donde actúan los neurotransmisores.
Para hacer circular la información de una neurona a otra, los neurotransmisores se dirigen a los receptores correspondientes. A principios de los años noventa, unos investigadores descubrieron que el cannabis se aloja dentro de ciertos receptores, lo que esto quiere decir, es que nuestro cerebro fabrica moléculas que se parecen al cannabis. Estas moléculas y sus receptores forman lo que expertos denominan el sistema cannabinoide endógeno, así llamado porque se encuentra en el interior de nuestro organismo.
En nuestro organismo existen receptores específicos que pueden captar el cannabinoide. Su objetivo no es sentir los efectos de la marihuana, en absoluto, es porque poseemos también un sistema cannabinoide endógeno. La cantidad de receptores canabinoides es mucho más importante que la cantidad de receptores para cualquier otro neurotransmisor clásico. Esta cantidad de receptores ha dejado perplejos a los investigadores. En ciertas áreas del cerebro su número es hasta doce veces mayor al de la dopamina.
Dentro del cerebro, este sistema actúa sobre todo en el cerebelo que rige la coordinación de los movimientos, en el tronco cerebral, que regula las funciones vitales y en el estriato, el hipocampo y la amígdala, responsables respectivamente de los movimientos reflejos, de la memoria y de la ansiedad.
Una vez identificados los receptores los científicos iniciaron la búsqueda de las moléculas próximas al cannabis producidas por nuestro organismo.
Cuando el cerebro necesita de los cannabinoides se auto fabrican utilizando la grasa de la superficie de las neuronas, se reubican rápidamente durante la sinapsis y así pueden estimular a los receptores de cualquier neurona.
Molécula activa del cannabis D-9tetrahidrocanabinol
como el pico tu wea conchetumare
ResponderEliminarsabes que lei tu wea too volao, y esta excelente weon, me abriste los ojos de una manera impresionante enserio. pero luego leí el primer comentario de esta wea 'como el pico tu wea conchetumare' y me cague de la risa ctm jajajajajjaj
ResponderEliminarsos groso +10 y a favoritos
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