Hace algunos días, estaba en el patio del colegio con algunas de las que creo mis buenas amigas, y dentro de alguna de nuestras conversaciones idiotas sobre perros y gatos, llegamos a enfrascarnos en una discusión sobre la existencia (o no existencia) del alma.
En primer lugar, voy a dar mi punto: Yo no creo.
Antes si creía, y creía en Dios y creía en el cielo y en la vida después de la muerte, pero ahora pienso que todo en lo que antes creía se debía al entorno en el que había crecido. Toda mi familia es católica y yo, no tenía más remedio. Fui bautizada e hice la primera comunión en una año (Gracias a la buena onda de una profesora)... pero ahora no quiero hacer la confirmación y supongo que nunca llegaré a casarme por la iglesia. A menos que forme mi propia iglesia.... (¿No sería entretenido?)
Ahora... ahora no es que no crea en nada, sino que le doy mi propia interpretación a las cosas. Pero vuelvo al tema. El alma... (Mmm, me suena a la continuación de la huésped)
Mi amiga (Vamos a ponerle un nombre inventado. ¿Clara?) Mi amiga Clara decía que el alma si existía, que estaba comprobado y que incluso habían determinado su peso. Yo, le rebatía insistiendo en que eramos tan solo un montón de células controladas por circuitos neuronales en nuestro cerebro y diciendo que era imposible que pudiéramos pesar a una persona justo luego de que muriera. Ni siquiera cuando se sabe la hora exacta de la muerte de la persona, ya que sería raro (y no creo que la familia lo permitiera) que lo estuvieran pesando mientras agoniza...
La cosa es que terminé interesándome en averiguar conjeturas y aquí encontré cierto artículo, que si bien, no comprueba ninguna de las dos teorías (Mía y de Clara) al menos... bueno no sé... Aquí va un extracto, y dejo el link de la página completa.
"El alma existe. No en términos metafísicos, sino concreta y científicamente. Está situada en la marea de neurotransmisores y los recovecos de las estructuras cerebrales. Esos 21 gramos que se desvanecen cuando morimos y que mantienen nuestra conciencia activa; ese espíritu apenas perceptible que, según los creyentes, va al cielo o al limbo. Esa quimera, ese suspiro… ya tiene explicación científica. Los primeros esbozos de lo que ahora sabemos, fueron resultado de años de investigación de un hombre irrepetible en la historia de la ciencia. Francis Crick, el mismo físico metido a biólogo que ganó el Premio Nóbel en 1962 por describir, junto con James Watson, la estructura tridimensional de doble hélice del ADN"
"¿Porqué existe? ¿Cómo funciona? ¿Dónde se aloja? La caja negra. “Tú, tus alegrías, tus tristezas, tus recuerdos y tus ambiciones, tu sentido de la identidad y voluntad personales, no son en el fondo más que la conducta de unas células nerviosas y de sus moléculas asociadas… Como habría podido decir la Alicia de Lewis Caroll: no somos más que un montón de neuronas” (Mich, como yo dije... "Un monton de celulas..." Me sorprendí cuando leí esto y le relacioné con lo que yo pensaba... jijiji)
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=179413
Yo le alegaba a mi amiga diciéndole que aquel peso de meno que teníamos luego de la muerte, era producto de los gases que despedía el cadáver y que no se producía de un momento a otro sino que ocurría lentamente luego de la muerte. Eso era lo que yo había escuchado una vez y verdaderamente me pareció mucho más razonable que la idea del alma... pero bueno... todo el mundo es libre de creer en lo que considere correcto.
De todas formas, el artículo no nos confirma la existencia del alma, sino de lo que "supuestamente podría llamarse alma" Aun yo sigo creyendo en mi propia religión y seguiré creyendo hasta que existan pruebas contundentes de lo contrario, hasta que la ciencia me pueda explicar todo lo que me gustaría saber.
No hay comentarios:
Publicar un comentario