Quizá como primera publicación en el blog, este tema no sea el más adecuado, pero he estado pensando en demasiadas cosas en este último tiempo y necesito un lugar donde descargarlas. Y es que yo pienso mucho, en general, en demasiadas estupideces que a otras personas no les importan en absoluto.
Además influye el hecho de que me cuesta mucho quedarme dormida. Por las noches paso más de dos horas dándome vueltas y vueltas en la cama esperando caer en los brazos de Morfeo. En ese tiempo, no hago más que pensar en muchas, muchas cosas. Como en mis amigos.
Me he dado cuenta, con algo que pasó esta semana, que los amigos verdaderos son muy difíciles de encontrar, incluso cuando has pasado años creyendo que los habías hallado.
Cuando tenía... mmm... 7 años, tuve a mi primera "mejor amiga" (suspiro de nostalgia). Hablábamos horas por teléfono sin importarnos lo caro que podía costarle a nuestros padres (después de todo aun no teníamos claro las dimensiones del dinero) Yo iba a su casa y ella a la mía, hacíamos todos los trabajos del colegio juntas, nos prestábamos los cuadernos cuando una faltaba, éramos casi hermanas... o eso creía antes, porque ahora incluso dudo de que hubiéramos sido siquiera alguna vez "mejores amigas". Luego de eso (ambas) nos hicimos amigas de una chica, que ya estaba en el colegio desde los 5 años (igual que yo), pero con la que no nos llevábamos bien hasta entonces.
También creí entonces que eramos las tres "mejores amigas" incluso cuando conocimos a otra chica, seguí creyendo. Pero ahora me doy cuenta de que eran puras patrañas... Por más tiempo que haya pasado con ellas, apenas me sabía el nombre de uno de sus hermanos, y de sus padres, que decir. (Quizá era por mi mala memoria). Tampoco tenía la confianza suficiente cuando iba a sus casas. Solo cuando me cambié de colegio y de ciudad me di cuenta de que no eran verdaderas amigas.
Un verdadero amigo, sigue siéndolo a pesar de las distancias. Y cuando yo me fui a los 12, ya no supe más de ellas. (Un par de meses si, pero luego ya no).
Ahora por ejemplo, creo tener... creía tener 5 amigas (Amigas de las buenas)... ahora creo que son 4. Y es que ya no puedo soportar a una de ellas. La quiero, porque quizá alguna vez la consideré una muy buena amiga, pero no se si son sus días de mujer o es que siempre fue así, pero cada vez que digo algo ella lo encuentra estúpido y se enoja...
Entonces (quizá también por mis días de mujer) me quedé con el resentimiento y ya no me lo quiero sacudir de encima, porque van siendo varias las veces en que ella reacciona así y me está comenzando a hastiar.
He aprendido por las malas, que hay que aprender a confiar en la gente correcta, porque hay muchos que sin conocer bien a alguien, lo consideran "amigo" y más tarde se arrepienten, llevando sobre su espalda un terrible cuchillo Ensangrentado.
Ahora, bien, estoy comenzando a entender la lógica de la amistad. Porque los amigos, son la familia que se elije y hay que tener mucho cuidado con eso.
Creo que de las cuatro otras amigas que me quedan (Uf, que suena melodramático) dos de ella son casi de las mejores y una, aun tengo que aprender a llevarme bien con sus errores, como ella tiene que aprender de los míos. Pienso, que por lo mismo nos llamamos hermanas. Las hermanas no siempre se llevan bien (no es como con mi otra "amiga" esto es distinto) Las hermanas discuten y se dicen tonterías, pero se quieren mucho al fin y al cabo.
Cuando algo anda mal, te aguantas y apañas en lo que sea, tal y como lo hará tu amigo.
Porque los verdaderos amigos están en las buenas y en las malas, pero por sobre todo en las malas.
Como dijo Felipe Cubillos: "Elije los que están contigo cuando estás en el suelo, porque cuando estés en la gloria, te van a sobrar"
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